martes, agosto 16, 2016

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En 10 días viajo para empezar el Camino. Estoy histérica porque el equilibrio y la paz interior y todas esas cuestiones yoguis de gente que tiene las cosas claras, nunca fueron para mi. Yo duermo mal, me preocupo, me duele la cabeza, pienso en todo lo malo que puede pasar, me relajo, me río, me estreso... todo eso junto. Hasta que me suba al avión claro.

Hace unos días caí en la cuenta que estoy completamente loca y tengo un miedo monumental. Miedo a perderme, a que me pase algo, a no poder con los Pirineos, etc.

No voy a dejar de viajar por eso, está claro. Pero digamos que tomé conciencia de lo que voy a hacer. Ya me arrepentí lo suficiente de haber entrenado poco, de no comer mejor, de no poder hacer nada contra mis malestares (eso también me da miedo), de tener que dejar la cámara, de perderme eventos muy importantes en Buenos Aires, en fin... voy a viajar igual, con todos estos conflictos a cuestas. No sería yo misma sin mis conflictos.

Les cuento mañana cómo seguimos...